Páginas

jueves, 24 de febrero de 2011

Tus memorias, tus recuerdos, tu pasado.

A ti...

¡Tus memorias!...Porque tú tienes un pasado, tú al igual que yo...
Un gran pasado, lleno de dichas y lleno de penas...

¡Decir que en esa cabeza llena
de pasadas alegrías, de pasadas inquietudes,
de sombras inmensas o pequeñas,
de mil visiones en las que yo no estoy para nada!
Dime otra vez todas esas cosas cien veces dichas.

Tus recuerdos, yo no los conozco todavía muy bien.
¡Ah! ¡ Detrás de tus ojos, esta noche, ese misterio!
¡ Así que es verdad que hubo un tiempo donde, en alguna parte
tú saltabas en la luz
con tus largos y negros cabellos esparcidos, en aquéllas fotografías!
Cuéntame. ¿Es verdad? ¿Es verdad?
¿Fuiste parecida a este retrato
en el que no eres siquiera bonita?
Explícame. En aquel tiempo, ¿que era lo que hacías?
¿Qué era lo que tú pensabas? ¿Qué era lo que tú decías?
¿Qué pasaba en tu vida?
¿Ha existido aquélla azotea, que se ve?
¿Estás segura de ser tú
esta horrorosa muchachachita?
¿Ese vestido anticuado, este vestido de otro tiempo fué tu vestido?
¿Estas segura?
¿Y esas caras viejas y jóvenes,
son las personas que te conocieron
antes que yo?
¿Es a esta gente que debes tu primer juguete
tu primera pelea,
tu primera reprimenda y tu primer viaje?
¿Es él quien te tendió la mano
y te presto su hombro y te ha dicho: "Mira allá. ..."?
¡Ah! ¿por qué toda esta gente
no me ha dejado esta tarea?
¡Yo hubiera querido tanto llevarte
lejos, completamente sola, en inventarte
maravillosos itinerarios!
te hubiera revelado las tardes y los estíos,
enseñado el sabor de largos caminos solitarios
y dicho los nombres de las bellas aldeas divisadas.
Te habría presentado la Tierra.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Nervios

A ese reflejo en el espejo.

Sí, tú me amas. Es verdad. Tú eres muy, gentil.
Pero hay días, tú sabes,
en que yo me siento cansado, irritado,
de oírte jugar cual una niña.
¡Reír siempre, siempre, bromear, es encantador,
pero insuficiente, sin embargo!
Esta mañana, estoy mal. ¡Oh! No es nada, es evidentemente.

Pero estoy enervado. ¡Lo ves bien tú misma!
Y lloraría por nada, en este momento.
¡Cállate, pues! Te agitas, conversas.
Tu querida voz de pájaro me irrita y me hace daño.
¡Qué quieres! ¡Es más fuerte que yo; me es igual!...
¡No me hagas esos ojos! esto nada tiene de trágico.
¡Pero no, no estoy enojado! Tú ves:
No te hablo con maldad. Te explico:
Tengo enfermos los nervios: -¿Por qué?-...¿Quieres saber porque?
¡Dios mío! En este tiempo. Es bastante Difícil
explicártelo. Es la fatiga, el fastidio...
-¡Entonces, por hoy, nada más que por hoy, 
deja un poco tus pensamientos!-

domingo, 20 de febrero de 2011

Duda

Tú me has dicho: "Pienso en ti todo el día"
Más, piensas menos en mí
que en el amor.

Tú me has dicho: "mis ojos humedecidos
que no pueden olvidarte
permanecen largo tiempo desvelados
cuando yo me acuesto".
Mas tu corazón está menos embriagado 
que alegre. 

Tú piensas más en el beso
que en la boca.
Tú no te atormentas nada.
Sabes, sin buscar muy lejos,
que nuestras alegrías son bien nuestras...
¡ ¿Pero el amor es una necesidad? !

miércoles, 16 de febrero de 2011

Mí ser y el ser de esté


Aunque amamos y sufrimos juntos,
los dos en el fondo no nos parecemos
sino bien poco.

¡Es suficiente un querella,
aun ínfima,
para que en nosotros se revelen
abismos!

Y nos dicen que enloquecemos
de ternura,
pero en cuanto no se trata más de caricias,
no nos comprendemos en suma
sino a medias...

Si tú fueras real y hombre,
¿seríamos amigos?

Derrota


A ti, vida mía.

¡Esto, en fin, no es justo! Yo soy muy sensible.
Cuando me causas daño, yo intento a veces
devolvértelo. ¡Pero, esto no es posible!
Sufro siempre más que tú.

Tú , tú sabes soportar las largas disputas,
las miradas duras y silencios obstinados...
¡Ah! ¡No seas mala conmigo, querida mía!
Es mucha mi pena cuando tengo....
...Pero, ¡estoy loco! ¡No escuches! Te confieso
cándidamente, peligrosas verdades...
Tú conoces ahora mi debilidad:
quizás, vas a aprovecharte...

sábado, 12 de febrero de 2011

Movimientos del Pensar

Todas las proposiciones valen lo mismo.
L.W.

¿Como poder, tal como dice Wittgenstein, decir siquiera algo de uno mismo?. Decir algo de uno mismo es pensar sobre lo que se es y pensar implica dos posibilidades de tal suerte que aquello que se diga de uno mismo puede o no ser cierto. Si pensar es una proposición acerca de la realidad ¿como saber si lo que representa ese pensamiento es cierto o falso?. La realidad es una, es el conjunto de todos los hechos, sin embargo, no ocurre lo mismo con uno, el ser es un ir y venir de cosas, cosas que muchas veces no son articuladas de la mejor forma; ¿realmente tengo certeza sobre lo anterior?. La ciencia, por ejemplo, es una tarea fácil pero el conocerse a si mismo es una empresa difícil y no exenta de errores. Los pensamientos acerca de la naturaleza son más estables, estabilidad que solo se logra con el acuerdo de un grupo que decide contemplar la realidad bajo un conjunto de supuestos que, a su vez, determinan el actuar de aquellos que deciden aventurase y embarcarse en la balsa de la razón ¿pero qué ocurre con uno mismo?, ¿sera cierto lo que decía Wittgenstein, cuando reflexionaba, sobre aquéllo de lo cual no hay nada que decir?. No decir es aquel pensamiento que no representa nada acerca del mundo; la ética, la estética, la música son ejemplos evidentes por si mismos.

Si las cavilaciones sobre uno mismo constituyen un viaje hacia los limites del lenguaje, y por ende del mundo, ¿qué instrumentos usar?, ¿cuál es el método más apropiado?, pienso que la manera más adecuada de decir algo sobre uno mismo es callar. La acción, entonces, denuncia lo que uno quiere decir. Si como se menciono, el sentido del actuar de las personas esta contenida en aquello que éstas han decidido fuese su eje rector, y que a su vez esté es constituido por el acuerdo de las mismas, ¿qué hay con aquéllas que no tienen un acuerdo compartido?. La respuesta no es sencilla y muchas de las veces pude haber varias; ¡mirad al rededor! ¿qué miran mis ojos?.

Los Movimientos del Pensar constituyen acercamientos endebles e incorrectos acerca de lo que puedo decir sobre mi. Pensar es un empresa que demanda ser y, al mismo tiempo, dejar de serlo. Nuestra vida es tan infinita como limitado es nuestro campo visual.

MTF