A ti, vida mía.
Cuando me causas daño, yo intento a veces
devolvértelo. ¡Pero, esto no es posible!
Sufro siempre más que tú.
Tú , tú sabes soportar las largas disputas,
las miradas duras y silencios obstinados...
¡Ah! ¡No seas mala conmigo, querida mía!
Es mucha mi pena cuando tengo....
...Pero, ¡estoy loco! ¡No escuches! Te confieso
cándidamente, peligrosas verdades...
Tú conoces ahora mi debilidad:
quizás, vas a aprovecharte...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias Por Tus Comentarios