los dos en el fondo no nos parecemos
sino bien poco.
¡Es suficiente un querella,
aun ínfima,
para que en nosotros se revelen
abismos!
Y nos dicen que enloquecemos
de ternura,
pero en cuanto no se trata más de caricias,
no nos comprendemos en suma
sino a medias...
Si tú fueras real y hombre,
¿seríamos amigos?
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias Por Tus Comentarios